Marina Sonet: «Es toda una satisfacción saber que te valoran y te ven de la misma forma»
El fútbol femenino en USA goza de una buena salud, las facilidades para compaginar estudios y el sueño deportivo hacen que muchas jugadoras se decidan a emprender este sueño. Hablamos con Marina Sonet, jugadora del William Carey University de Hattiesburg (Missisipi), para que nos cuente cómo está viviendo la experiencia. La jugadora catalana se fue en segundo de carrera y ha ganado distintos títulos con el equipo de Missisipi.
Actualmente juegas en el William Carey University de Hattiesburg (Missisipi), cuéntanos, ¿cómo es el mundo del soccer en Estados Unidos?
Correcto. Pues el soccer en Estados Unidos es completamente diferente al que nosotros o yo estaba acostumbrada a practicar. Se trata de un estilo de juego más físico, a diferencia de aquí que es prácticamente solo técnico. También se parece más a una liga profesional porqué seguimos una rutina muy parecida (entrenar cada día, sesiones de gym, viajes, actos de reconocimiento, etc).
¿Tu amor por el fútbol cuándo surgió?
Des de que empecé a andar, siempre tuve un balón alrededor mío. Nada de muñecas, nada de peluches, nada. Yo siempre con un balón. Entonces, en el colegio siempre deseaba que llegase la hora del recreo para jugar a fútbol con los chicos. Me tomaba cada hora del recreo cómo si estuviera jugando la final de la Champions. Fue entonces, con tan solo 7-8 años que me apunté al equipo de fútbol sala de la escuela, con todos los chicos de mi clase. Pero mi amor por el fútbol surgió la primera vez que toqué un balón.
Estabas jugando en el equipo de tu localidad, Vilafranca del Penedès, ¿cómo surge la idea de un cambio de aires tan grande?
Estaba cursando Periodismo en la Universidad Rovira i Virgili, en Tarragona. Esto significaba perderme entrenos porqué al depender de buses, trenes, etc. Pues no llegaba a tiempo a los entrenos. También fue una época muy agobiante porqué al mismo tiempo me estaba adaptando a todos los cambios que supone ir a la universidad. Fue en este momento cuando me planteé si de verdad quería dejar el fútbol por los estudios. Pero suertudamente se me ofreció la opción de combinar los estudios con lo que más me gusta, el fútbol. Y pues no me lo pensé dos veces.
¿Qué pensó tu entorno (familiares, amigos/as) sobre la decisión de irte a Estados Unidos?
Obviamente fue muy difícil para mi familia al principio. Nunca me había ido de casa, ni tan lejos ni durante tanto tiempo. Pero al final, ellos sabían que oportunidades así no ocurren todos los días y fueron los primeros en apoyar mi decisión. Sobretodo mi padre, me dijo que si eso es lo que me haría feliz, adelante.
Nuevo entorno, nueva zona, nueva gente, ¿cómo es la adaptación o esos primeros días en tu nuevo país?
Sinceramente los primeros 3 meses fueron los peores. Lo pasé muy mal, tan mal que quería volver a casa. Es una cultura completamente distinta, no conocía a nadie, el inglés al principio me costó, una rutina súper diferente, y el fútbol también. Pero tuve la suerte de que mis compañeras me ayudaron muchísimo a adaptarme, me acogieron con los brazos abiertos y después de los tres primeros meses ya fue todo mucho mejor.

Cambiando de tema, las compañeras. ¿Crees que se respira un ambiente de trabajo más competitivo o hay un carácter como más formativo?
Yo diría que hay un ambiente más competitivo, las jugadoras de nuestra liga ya hemos pasado la fase formación. Obviamente nunca se deja de aprender y formarse pero estamos en un nivel muy competitivo y esto se refleja en la actitud de las jugadoras. Y competir en este nivel es increíble.
¿Cómo fue la temporada del título nacional?
Inolvidable. Fue mi primer año y nunca lo olvidaré. Nunca antes nuestra universidad había ganado un título nacional y bueno, ser las campeonas de Estados Unidos es todo un logro y una felicidad increíble. No se puede describir con palabras.
Piensas que en Estados Unidos hay un pensamiento más comprometido hacia el futbol formativo femenino?
Totalmente. En Estados Unidos hay equipos exclusivamente de chicas des de los 3 años, a diferencia de España que tienes que jugar con chicos hasta los 8-9 años. Entonces esto se puede reflejar en el nivel de las jugadoras o la mentalidad que tienen ahí sobre el soccer femenino, porqué llevan invirtiendo en ello des de bien pequeñas. También podría decir que estamos al mismo nivel que los chicos por lo que hace a las instalaciones, servicios, público, etc. Es toda una satisfacción saber que te valoran y te ven de la misma forma que a los chicos, hay bastante igualdad en el fútbol.
